Hacer y creer

¿Hago las cosas porque siempre se han hecho así o las hago porque realmente creo en ellas?

No se puede elegir blanco o negro para esta pregunta. Creo que es un mix, evidentemente muchas de las cosas que llevo haciendo durante toda mi vida las he adquirido dentro de una rutina y por muy tediosas que sean, creo firmemente en ellas.

No hace mucho, tenia un debate muy divertido con mis compañeros de trabajo sobre las tareas domésticas. Yo les hice saber que me gustaba tener todo muy limpio y ordenado, para mi la suciedad y el desorden gratuitos me alteran y me desconcierta, luego invierto mucho tiempo en tener mi casa como a mi me gusta. Todos ellos alucinaron con la cantidad de veces que ordeno mi armario al año, o la cantidad de veces que limpio el baño o la nevera. Haciendo honor a la verdad no es que disfrute, y a veces me da mucha pereza, pero es algo que tengo que hacer porque si no lo hago me enfado conmigo misma.

Pues bien en este marco he de decir que no siempre me gusta lo que hago pero si creo en todo aquello que hago que se que me aporta. Si que es verdad que de un tiempo a esta parte he dejado de hacer cosas que no me aportan nada. Y entre esas cosas esta dejar de relacionarme con ciertas personas que no me aportan nada.

Debido a esto me he quedado bastante sola, pero la angustia de tener que procesar ciertas cosas me minan el alma luego aquí si que he dejado de hacer cosas que se suponen que tengo que hacer y ya no las hago porque no creo en ellas.

De hecho ahora actúo más por el sentir de mi corazón que por la inercia.

Dentro de unos límites, esta desazón viene provocada por mi sentir. Demasiado poético pero es así.

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Cuando vuelves a cerrar la puerta

Anoche vi un a película bastante mala, bastante cliché, pero que trataba un tema muy cercano a mi. Trataba sobre las segundas oportunidades, sobre tomar las riendas de tu vida aunque tengas que hacer daño a muchas personas a tu alrededor. ¿Es justo?. Aparentemente la película termina bien, pero yo reparé en aquellos que según esa historia no terminan tan bien. Nadie se acuerda de ellos. Dan por hecho que era lo mejor y que a la larga esa historia de amor no llegaría a buen fin. Seguramente es verdad. Pero, ¿qué pasa cuando esas personas tienen que volver a empezar?.

El esfuerzo que supone recuperar la confianza en ti mismo perdida, tener el valor de abrir esa puerta , que antes se abría desde los dos lados y que hora solo se abre desde dentro. Dejar tan siquiera que alguien llame, toc, toc. Eso no lo cuentan en los finales de las películas.

Dicen que el tiempo lo cura todo, que hay que ser paciente, que alguien llegará y sabras quién es porque todo será muy fácil. Nos os buscareis, simplemente os encontrareis.

Con “G”, creo que lo que pasa es que yo le busco porque una noche pensé que sería esa persona que estaba esperando, la que me haría olvidar y volver a empezar. Pero todas las señales me indican que no, que no lo es. Y es muy decepcionante.

Vuelve a estar cerrado “por reparaciones en su interior”

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Dibujo y foto marylandwinter

 

 

Sobre recomponerse

No hay recetas exactas, ni fórmulas milagrosas que describan el proceso de curar el alma y todo tu ser cuando te hieren.

Por mi experiencia sé que aunque creas que te han hecho daño y ya no puedes estar más rota, tu cuerpo y tu mente inconscientemente, te hacen caer a lo mas profundo para crear un nuevo tú. Ahí esta el secreto, en reinventarse, hacer de todos esos trocitos alguien más fuerte, más sabia, más humana y mejor.

Siempre he sido de ese tipo de personas que aprende a base de tortazos, lo normal era pegarmelos yo misma, esta vez fue otra persona quien me lo dio. Pero con mucha paciencia, lágrimas y corazón he conseguido recomponerme para afrontar la vida y seguir aprendiendo a base de tortazos o no.

El otro día leí un post de instagram de Lara Goretti (un aplauso por favor) que hablaba de cómo superas los malos momentos haciendo las cosas bien, dejando entrar en tu vida lo que te hace feliz y sacando lo malo, poco a poco y sin pelearse con ella. Estas resumidas palabras me hicieron pensar en “el proceso”, que aunque no hay un guión escrito para todos como he dicho antes, si que hay una base y es esa, reconciliarte con la vida.

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Lo Logré ilustración de Alba Pérez Mansilla 

Fue en mayo cuando me di cuenta del tipo de persona en que me había convertido

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El valor de lo cotidiano

SEGUIR. Con algún tipo de vida si es que se le puede llamar así. Me está costando no rendirme, me cuesta localizar algo bueno y no sentirme derrotada y fracasada. Así que, aunque se que me he cerrado como una ostra que guarda los pedazos de la perla que antes fui, intento mejorar mis conocimientos y centrarme en mis estudios, crear una rutina ficticia y llenarla de cosas útiles y prácticas que me hagan crecer como profesional, ya que  emocionalmente ya no tengo remedio. Está teniendo un valor infinito no dejarme llevar por la pena. Levantarme cada mañana con energías renovadas y enfrentarme al fracaso y a la soledad con alegría fingida.

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esta foto es mia, Nuevos Ministerios Madrid
“El valor de lo cotidiano”. Ejercicio de escritura de “Mi diario de invierno” lo puedes encontrar en Oye Deb

De no quedarse atrás

Hoy he recibido orgullosa mi diploma que certifica la realización de un curso on line de Project Manager. Lo he hecho a través de una plataforma llamada edx. Fue fundada en 2012 por la Universidad de Harvard y el MIT y, a día de hoy imparten cursos más de 90 universidades de todo el mundo.

Ofrecen cursos que abarcan todos los campos (Negocios, IT, Ingeniería, Artes, Literatura, Psicología, etc). Hay varias modalidades, los cursos profesionales de un coste bastante elevado, y los verifed, donde te dan la opción de realizar el curso de manera gratuita o por un coste simbólico conseguir el certificado tras realizar una serie de pruebas y entrega de trabajos.

Yo ya me he apuntado a unos cuatro más. Creo necesario para cualquier profesional mantenerse al día, no atocinarse, y evolucionar en conocimientos y técnicas. Personalmente,el esfuerzo que me supone volver a formarme me ayuda a llenar el vacío que deja el no tener un proyecto vital en marcha. Desde lo más profundo de mi corazón creo que me será recompensado y ¿quien sabe? a lo mejor me lleva a algún sitio donde pueda volver a empezar y tener aquello que tanto quiero.

esta foto la he hecho yo
soy yo, o parte de mi

Aceptación

La semana pasada alguien me hizo pensar sobre la aceptación en el contexto de la vida en general.

Cuando ésta te da cosas buenas la aceptación es más fácil. Nos sentimos fuertes y poderosos. Intentamos que las mieles del éxito duren lo máximo posible y de repente, de un plumazo cualquier nubarrón desaparece. Felicidad.

Lo difícil es aceptar las cosas no tan buenas. Parte de este proceso de aceptación es saber gestionarlas. Ahí está la clave. Es el secreto de la tranquilidad de espíritu. Es algo que todos buscamos.

foto de pinterest
foto de pinterest

En mi caso la vida en general se ha portado muy bien conmigo, hasta el día que tuve que enfrentarme a una soledad provocada por un traición. Así de primeras suena fatal, y lo es. Y me ha costado la salud, miles de lágrimas y una autoestima que poco a poco y día a día saca la cabeza del agujero donde la metí. Hace una semana no sabía donde estaba la clave para solucionar mi problema y he empezado a aceptar ciertas cosas.

foto de pinterest
foto de pinterest

De momento son pequeñas, son las cosas cotidianas como que necesito reciclarme para conseguir otro trabajo, porque el actual no me gusta y me amarga pero es un hilo conductor que me ayuda a conseguir mis metas.

El día que decides aceptar todas aquellas cosas/circustancias que te rodean empiezas a ser un poquito más felíz, a encontrar consuelo a tanta pena y a encontrarte más acompañada por ti misma.

foto de pinterest
foto de pinterest

MLW

PD: Todavía necesito un poco de soledad

PD2: Gracias Mu

Si lo tuviera sería feliz

Ya nos conocemos, y estamos seguros ser el uno para el otro. Es mi amigo, mi amante, mi compañero de viaje. Es mi confidente. Me despierto a su lado y lo veo despeinado con la barba como una lija, pero suave y tibio.

Le preparo el desayuno: café y tostadas con huevos revueltos. Y desayunamos juntos. No hace falta hablar porque es muy temprano, nos encanta empezar el día antes que nadie. Compartir las mañanas me hace feliz.

Nos vamos a trabajar, y antes de separarnos por unas horas, nos damos un abrazo que nos derrite a ambos y un beso. Y luego no decimos adiós, decimos TE QUIERO.

A la vuelta del trabajo nos vamos a hacer la compra.Nos encanta. Disfrutamos eligiendo los ingredientes para comer bien y en casa. Buen vino y una cerveza nueva. También chocolate.

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Christina Nguyen

Después paseamos hacia algún sitio nuevo, y hablamos de todo un poco y sobre todo de donde vamos a ir de vacaciones. Algún sitio nuevo que no conozcamos los dos, así es mejor, descubrir el mundo juntos.

Y me siento feliz con él, con nuestra rutina y con nuestros proyectos nuevos. Y pronto  a dormir 2 en 1.

 

De cuando miras a la luna

En mi familia siempre hemos estado pendientes de la luna. Por muchos motivos. Algunos porque alumbra durante la noche y sirve de guia a aquellos que surcan el cielo. Otros porque hace crecer las plantas y los frutos. Y a otros porque perciben las emociones de otros y pueden ver los comportamientos más primitivos de los seres humanos.

A mi siempre me afectó la luna, sobre todo cuando esta llena.
No siempre es para bien ni tampoco es siempre para mal. Cuando es para bien puedo sentir la energía positiva que desprenden las personas, ella atrae lo mejor de cada una de ellas y la proyecta en otras que necesitan un empujoncito.
Hay otras ocasiones que hace sentirme triste y nostalgica. Pero no se lo reprocho. Es porque necesito parar, y pensar en mis emociones, madurar y analizar por qué estoy así y que puedo cambiar para ser mejor.

Esta imagen es mía

 

De cuando quieres estar solo

Via Pinterest
Nadie debería estar solo. He oído esta frase mil veces. O otra muy frecuente es: acabará solo en la vida. ¿Qué pasa con los que queremos estar solos?.
El otro día imprimí el post que escribió Pablo Arribas en su blog El universo de lo sencillo y empecé a escribir en los márgenes, al lado de cada párrafo, qué cosas le contestaría a Pablo si mediante el escrito mantuviese una conversación con él.Y me quede pensando largo rato en una frase clave a mi entender:
No sabía que escribir, y puse mi nombre y apellidos. ¿que por qué?, porque aun siento dolor a pesar de los ánimos de los más allegados y por mucho que me esfuerce en poner buena cara me sigue quemando el alma. Es mejor que esté sola un tiempo, mejor no contagiar a nadie con mis mierdas internas y discretamente y dignamente, un día reaparecer más fuerte y sabia.
Mientras tanto interiorizaré y repetiré como un tantra otra frase de ese post “ya, pero es que me quiero” y cada paso que de será para dejar de sufrir.
Desde el refugio de mi intimidad y el abrazo de la soledad
MLW